
Mis sueños espirales y tus indiferencias
Comparten láminas de mi corazón
Nadie que se atreva a tocarme
¿Y para que tanta piel?
Mis niños que se esmeran en afirmar
Que no estuve con ellos
La mano embarrada con mi sangre
Mis diarias ganas de arrojarme al vacío
Sonreir a los hipócritas
Religiosamente una vez por semana
La tenaza de llanto en mi estómago
Y mis lágrimas que no quieren salir
Un domingo sin nada que hacer
El vacío de tus palabras
Creyendo que tengo tus vacuos ojos
Y la pregunta que me golpea los dedos
¿Por qué no acepto que no me quiere más?