Condena


Por fuera los dolores de garras que abrazan
Por dentro la masa intestinal irritada por vidrio picado
El corazón morado por un martillo de punta
Mis sienes presadas con morsas envenenadas
Las dagas de tensión separando mis omóplatos
Los dientes pulverizados por un casco de pesadillas
Los ojos disueltos en ácidos de angustia
El estomago retorcido con tenazas de desazón
Mi mente vaciada de futuro y esperanzas
Mis palmas laceradas por mis uñas al empuñar
Mis genitales arrepentidos de regalar

Y al llegar
Me quieres saludar
Como si nada hubiera pasado
Mi querida verdugo despiadado

Casi no me preocupo
Se que habrá condena

Aqui también hay pus

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