El Ejemplo (a Naiel y Elian)


Pervertidos viejos
Se revuelcan
En sus negros ataúdes.

Pervertidas ancianas
Se revuelcan
En sus costrosas pestes.

Pervertidos hombres
Se revuelcan
En sus violáceos vómitos.

Pervertidas mujeres
Se revuelcan
En sus espumosas salivas.

Los niños
Se revuelcan
En la alfombra,

Para aprender.

Aqui también hay pus

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