Hesperdigon

Por ello es que no existen los niños
De ojos herrumbrados llorando de hambre
Justo en el momento ecológico de tu eructo satisfecho

La indiferencia es tu primer arma poderosa

La segunda son tus genitales tibios

Poeta - Spam

Penetre en los hogares como flecha ensangrentada
Absorbi de sus almizcles las esencias derramadas

Observe como un fantasma los engranajes secretos
De la máquina del amor, de los órganos del dolor

Tuve ante mi los errores y los aciertos depresivos
Como un muerto en su vaginal tunel definitivo

Entro en sus vidas aunque no quieran
Salgo de ellas cuando me cancelan
Hasta les permito se pueden molestar

Pero yo me quedo con lo mejor
Con sus claves de ternura
Sus contraseñas de miradas
Con sus secretos de alcoba

Es un buen clima en mi vida

Por ahora

Soy Hombre - Spam
Soy Poeta - Spam

Ningún antivirus me alcanzará

Mi Pueblo

Mi pueblo no grita en las plazas
Su boca solo sabe pedir
Mi pueblo no escribe pancartas
Nadie le ha enseñado a escribir
Quizás esta noche lo bese
Los huesudos labios del terror
Por suerte quedará una guitarra
Jamás se apagará su voz
En la oscuridad
El miedo te quiere abrazar
Levántate ya
Sonríe y comienza a luchar

Mi pueblo recibe migajas
Del cielo le suele llegar
Con polvo de gomas quemadas
Van tragando su dignidad
Quizás a los tontos les guste
Las ofrendas con sobras de pan
No harán de mi pueblo un mendigo
Mi pueblo irá a trabajar
En la oscuridad
La injusticia te atrapará
Levántate ya
Sonríe y comienza a luchar

Mi pueblo no duerme en las noches
El hambre lo acecha otra vez
Y sueña que no tiene sueños
La TV no lo deja tener
Quizás cuando el Sol de mi pueblo
Con su sangre ilumine el poder
Los seres oscuros que había
Serán polvo al amanecer
En la oscuridad
Tu sangre gotea sin pelear
Levántate ya
Sonríe y comienza a luchar

Mi pueblo se aprieta en las calles
Mis niños dejan de existir
Por suerte siempre hay elecciones
Elijan su forma de morir
Quizás los que están en la cima
Nos aplastan para no escuchar
Trepando su montaña de muertos
Los muertos nunca callaran
En la oscuridad
La tierra te quiere tragar
Levántate ya
Sonríe y comienza a luchar

A mi pueblo le dicen que tiene
Trabajo y capacidad
Mi pueblo limpia parabrisas
Mi pueblo aprende a robar
Quizás si en vez de separarnos
Nos juntamos para vencer
Si todos plantamos un árbol
Que selva no podremos tener
En la oscuridad
Las lagrimas no suelen secar
Levántate ya
Sonríe y comienza a luchar

Todos ustedes

Tu que trepas la pendiente
Encaramado a tus garfios
Tu que aferras los viejos libros
Apelmazados de llantos
Tu que esperas la espada final
De la mano de la apatía
Tu que anhelas un cuerpo de superheroe
Para escapar por el filo del segundero
Tu que lames la espalda arenosa
De la traición y la carcajada enferma
Tu que caes constantemente por el hueco
Fresco y mohoso de tu médula
Tu que desesperas al ver el hambre
Agazaparse para abrazar los niños de tus brazos

Tu no estás solo

Somos muchos
Somos más
Somos obsenas masas de carne humana
Rodando sin cesar en el infinito

Todos ustedes son mis hermanos

La Incomparable (a Ye.Co.)

Nada se compara

Ni las pululantes gotas de lluvia frescas en el rostro cansado
Ni el aroma embriagante de la piel sufrida de mi tierra mojada

Nada se compara

Ni el tranquilizante paso sigiloso de las volutas de estrellas
Ni la brillante mano de la Luna peinando sedosa las copas de los árboles

Nada se compara

Ni el canto relajado de los tibios pichones bajo el ala materna
Ni la dulce melopea de los rios furibundos repletos de liquido musical

No

Nada se compara

Solo Yesica

Cuenco de manos para niños (A Clo y Jo)

Una pradera cubierta de caramelos
Con un sótano de misterios frescos
Una casita en un árbol
Una escalera de besos

Un sol con temperatura de abrazo
Pasando sus dedos tibios en sus cabellos
Una cocina de invierno con risas en la mesa
Una almohada de cesped para ver las estrellas

Y poder mostrarle el vuelo de la mariposa
Y escuchar su asombro con dulzura
Y enseñarle la danza de la Luna
Al contarle historias asombrosas

Que vean en un vaso una aventura de piratas
Que vuelen al espacio en una nave de silla y almohadón
Que conquisten la cima inalcanzable de un monton de arena
Que escuchen realmente el mar en un caracol

La palma abierta de nuestras almas
Será el patio de nuestros niños

El puño cerrado de nuestros coraje
Será su refugio

Que así sea

Aqui también hay pus

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